Hay que ver como se moviliza la gente cuando le tocan “lo suyo”, ¿eh? Ya ni sé la cantidad de internautas, bloggers, periodistas, etc…que han dado su opinión respecto a este asunto. Ojalá que cuando Europa decidió enviar soldados a Afganistán hubiera añadido “Ah, y de paso vamos a prohibir el porno en internet“, igual así los Afganos estarían más tranquilitos.

Así pues, voy a lanzar un par de reflexiones al aire. Como se suele decir en estos casos: “es una opinión”.

1) Cultura

Muchos estamos de acuerdo con el concepto de cultura libre, entendiendo por libertad el total acceso y la gratuidad de la misma. ¿Pero dónde termina la cultura y empieza el ocio?

Me parece bastante cínico ampararte en el derecho a la libre cultura para llenarte el disco duro con 200GB de las películas más taquilleras (en las que se invierten millones de euros para luego sacar un margen de beneficio). Yo no voy a ir al McDonalds a pedir una hamburguesa o una cerveza y luego, amparándome en mi derecho al sustento, exigir no pagar. En todo caso me ire a un comedor social o beberé agua de una fuente pública.

2) Arte, producto y negocio

He visto por la red varias comparaciones en las que se dice que, por ejemplo, no vas a ir panadería y llevarte el pan gratis (que es lo mismo que he dicho unas líneas antes).

Desde aquí me gustaría añadir también la contrapartida de este ejemplo: Si yo tengo vocación de psicoanalista, pero vivo en un país tranquilo y la carrera no tiene muchas salidas…¿pediré al gobierno que emita dos horas diarias de mutilaciones y violaciones anales con mapaches para perturbar a la población y que mi negocio tenga más clientes? ¿Por qué entonces un psicoanalista debe terminar trabajando en algo que no es lo que quiere y el artista tiene derecho a ganarse la vida con su obra?

Y ojo, que yo defendiendo que todo el mundo pueda trabajar por vocación y no por la búsqueda del beneficio. Pero si tu negocio no funciona, no creo que lo más correcto sea pedir al gobierno que modifique el mercado para no tener que ajustarte a sus necesidades.

3) Libertad y Estado

Y una vez anal-izado con el poco criterio que caracteriza a este blog el tema de la cultura y el beneficio, procederé a realizar una explicación breve y tendenciosa acerca del tema de la ley de marras (la que permitirá al Ministerio de Cultura cortar conexiones sin pasar por los juzgados, si no es que he entendido mal la ley).

Dar poder al estado (u otra entidad) para decidir sobre las libertades del ciudadano es más peligroso que dejar a Mortarion suelto y sin bozal en los foros de wow-europe cuando nerfean a una clase.

Y esta opinión ya la he mantuve cuando ocurrieron desgracias como lo de Marta del Castillo o los últimos atentados de ETA, que los medios promovieron una imagen de una población indignada y a favor de la cadena perpetua (e incluso de la pena de muerte). Cada vez que veía esas noticias, me venía un escalofrío. Dar a un Estado la libertad de ejecutar o encerrar (hasta los restos) a los ciudadanos, es un paso que no se debe dar.

Sin ir más lejos: yo, que he estado repartiendo periodicos de un partido comunista, si el Estado se encontrara amenazado por ese partido…que pueda encerrarme o ejecutarme bajo el cargo de terrorismo de estado by the face, pues no me mola un pelo.

4) Propaganda política

Y por último, y una vez explicada mi limitada visión sobre este asunto (no lo he seguido muy de cerca, sinceramente), lanzaré una última reflexión: manifestarse a favor o en contra de este tipo de leyes no suele dar resultados (si se quiere sacar una ley, se saca sin pasar por el Parlamento, y luego ya ratificará o no), no obstante suele servir de propaganda política a el/los partido/s opositor/es.

¿Hay que manifestarse? Sí. ¿Hay que utilizar la cabeza? También.

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Y bueno, esto ha sido más o menos todos. Os recuerdo que, como de costumbre, opino desde la más profunda ignorancia.

¡Un saludete a todos y se me cuiden! º3º

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